
Luana CAI ya se encuentra en México junto a sus padres, donde inició un tratamiento para la parálisis cerebral y la epilepsia refractaria que padece desde sus primeros años de vida. El viaje y la atención médica fueron posibles gracias a la colaboración de hinchas y socios de Independiente, quienes reunieron los fondos necesarios para su traslado a Monterrey.
El tratamiento consiste en un abordaje no invasivo que utiliza tecnología de alta precisión para trabajar sobre las zonas neurológicas comprometidas, con un esquema completamente personalizado según los estudios previos de cada paciente. Antes de comenzar, Luana fue sometida a evaluaciones integrales que permitieron definir los parámetros específicos de su intervención. El protocolo contempla una serie de aplicaciones programadas y una instancia de refuerzo a los 28 días.
Una vez finalizada esta etapa, se realizarán nuevos estudios para evaluar la evolución y definir los pasos a seguir, dando inicio a un período de seguimiento y observación a mediano y largo plazo.
Según relató su padre, Miguel, Luana lleva diez días de tratamiento y presenta una evolución positiva. Si bien el proceso de adaptación inicial fue complejo, logró acostumbrarse a las sesiones. En este corto tiempo ya se registraron mejoras, como la desaparición del bruxismo, mayor relajación corporal, avances en el control postural y una mejor capacidad de concentración.
El caso continúa siendo acompañado de cerca por la comunidad del Rojo, que hizo posible este paso clave en su tratamiento.
